El trabajo de Gema Alba gira en torno a la construcción del paisaje y a la relación visual entre el entorno urbano y la naturaleza. Para crear sus obras, extrae fragmentos de fotografías del entorno artificial con un ritmo particular en sus formas y colores. Estos fragmentos, cuyo contenido se caracteriza en muchos casos por sus formas regulares y geométricas, y que recuerdan en ocasiones a patrones gráficos, son limitados o interrumpidos por contornos que pertenecen principalmente a la forma de elementos naturales, enfatizando así el contraste entre lo geométrico y estático de las construcciones humanas y lo irregular y cambiante del medio natural.